lunes, 1 de septiembre de 2014

Autobiografía

Secretaría de Educación Pública
Subsecretaría de Educación Superior
Dirección General de Formación y Desarrollo de Docentes
Dirección de Formación de Docentes
Escuela Normal “Profr. Fidel Meza y Sánchez”
Licenciatura en Educación Preescolar, Licenciatura en Educación Preescolar
Clave: 21DNL0003O                            Ciclo Escolar: 2013-2014

Licenciatura En Educación Preescolar


Tercer Semestre Grupo “B”

“Iniciación al trabajo docente”
 Autobiografía

Alumna:
 García Soto Brenda





                            Brenda García Soto

Como a manera de “introducción”, por así decirlo, puedo hablar primeramente de  cómo es que soy, mis gustos, entre otras cosas que pueden describir mi personalidad.
Soy una chica alegre, paciente y que le gusta esforzarse por lo que quiere alcanzar, me agrada mucho el ser positiva y animar a los demás. Debo decir que soy muy sensible, pero que he estado aprendiendo a controlar esa parte de mí y honestamente a veces todavía me cuesta. También a veces soy muy tímida sé que eso tiene que cambiar en poco tiempo, puesto que no puedo ser así con los niños y al contrario debo de ser dinámica, divertida y para nada cerrada o aburrida.
Mis gustos son diversos; me gusta mucho escuchar música, el género de música casi no importa si tiene una buena composición musical y eso sí me agrada mucho la que está en inglés y no hablo de bandas porque son muchísimas, me encanta desvelarme platicando con mi novio que se llama Luis Enrique Rodríguez y aunque al otro día tenga un buen de sueño. Me gusta mucho tocar el violín y lo puedo escuchar por horas y horas y no me aburro. Me gusta la danza, es especial la clásica o ballet y la árabe. Me gusta mucho ir al cine y salir con mi familia, disfruto mucho estar con ellos, también me gusta mucho asistir a la iglesia y conocer de Dios.
Me llama la atención el leer, no he leído mucho pero los libros que me acuerdo que he leído son: “La divina comedia”, “Aura”, cuentos de “Las mil y una noches”, “La ilíada y la odisea”, “Macbeth”, “Metamorfosis”, “El arte de amar”, “El periquillo sarniento”, “Posdata”, “El laberinto de la soledad”, “El mono desnudo”, “El amor, las mujeres y la muerte”, “El llano en llamas”, “El señor de las moscas”, “Encuentro de dos vidas”, “Quibule” y el más famoso “El principito”.
Me gusta mucho estar con los niños y tratar de entenderlos porque comprendo que todos son únicos y diferentes, en cuanto  como son y sus necesidades.
Ahora si a continuación describo mi vida y por los momentos que he pasado y que ahora como alumna de la Escuela Normal Prof. Fidel Meza y Sánchez espero y quiero lograr.
Nací en Tulancingo Hidalgo, mi papá se llama Joel Julián, mi mami Concepción y tengo dos hermanos mayores, el primero se llama Juan Carlos y el que le sigue es Joel Fabián. Yo nací en una madrugada, aproximadamente a la 1:30 a.m., todos querían que fuera una niña. Mi mami me contó que estaba nerviosa ya que se tardó 10 años en embarazarse después de mi hermano Joel, pero me esperaba con ansia, con ilusión y con alegría al igual que mi papá y mi otro hermano también está súper emocionado, él estaba convencido de que yo era niña pues desde que estaba en el vientre de mi mami ya me decía hermanita. Aun cuando nací engañaron a mi papa diciéndole que yo era un varón pero mi papi no se desanimó y en seguida le dijeron que no era cierto que era una niña y se alegró aún más. Cundo me cuentan acerca de esos momentos me siento realmente querida y que están legres de que haya llegado a sus vidas.
Si yo lloraba todos corrían a ver el por qué, a veces mis hermanos se turnaban para cuidarme mientras que mi mami hacía sus quehaceres. Siempre se preocuparon por mí y se los agradezco, no saben lo feliz que me hace saber todo esto. Cuando yo tenía un año y medio mi papá se fue a Estados Unidos y mientras mi mami cuidaba de mí y de mis dos hermanos. Paso un poco de tiempo y mi papá regresó y como pasó más de un año que no lo veía yo lloraba y dice  mi mamá que yo le decía “¿Mami apoco ese señor se va a quedar con nosotras?” y que yo le decía tío a mi papá, ahorita eso se me hace gracioso pero en esos momentos no, con el pasar del tiempo le volví a tener confianza a mi papá. Al cumplir mis tres años me hicieron una fiesta y recuerdo perfectamente esos momentos y más porque tengo hasta la película. Ese día significa mucho para mí porque recuerdo como lo prepararon todo, como se organizaron y aunque tal vez no lo valore cuando tenía esa edad ahora si lo hago.  
Crecí y mis papás seguían teniendo todos los cuidados hacia mí y siempre me sentí muy querida por todos, mi familia se ha encargado de influir en mi vida de una forma positiva, me he ido formando en un hogar donde me inculcaron (y lo siguen haciendo) valores para que me comporte de la mejor manera posible, también para mí ha sido muy significativo el hecho que seamos de “otra religión” somos cristianos y eso también ha sido de mi elección porque es algo personal. Una etapa de mi vida que fue muy bonita fue la del preescolar al que solo fui sólo un año, mi  jardín de niños. El preescolar fue fantástico para mí, se desarrolló mucho mi imaginación y me divertía aprendiendo nuevas cosas. Salí felizmente de mi preescolar con un reconocimiento en una mano y un regalo en la otra.
Cumplí los seis años y entre a mi primaria que se llama, la primaria también me gusto sólo que los dos primeros años tuve una maestra muy estricta que se molestaba hasta por no llevar una libreta perfectamente forrada como ella lo pedía, nunca olvidare a esa maestra ya que también se encargó de ser muy profesional y de poner en alto a los docentes, no necesitaba de alabar con palabras a los maestros sino que con su ejemplo se demostraba el amor que tenía a su profesión y sus hechos por si solos hablaban. Recuerdo que íbamos a diferentes excursiones y visitas de museos al D. F., fuimos a conocer el centro de Tulancingo y nos explicaban la historia de nuestro municipio, disfrute mucho esta etapa. Me encanaban los desfiles y participar en la escolta.
Cumplí 12 años y entre mi secundaria que se llama “Escuela secundaria Técnica no. 48 Japón” fue una etapa muy linda y significativa para mí, tuve una muy bonita relación con todos mis compañeros y mis profesores, siempre impulsaron nuestro desarrollo al máximo y se preocupaban en todos los sentidos por nosotros, es una escuela que tiene mucha disciplina, pero es pensando en el bien de los alumnos aunque tal vez no lo comprendía mucho en el momento.
Yo no me preguntaba lo que quería estudiar y por eso decidí meterme a una preparatoria donde no llevara una carrera técnica. Cuando entre a mi prepa que se llama “Preparatoria no. Dos” fue un cambio muy radical para mí, ya que también me cambie de casa y no conocía nadie de la colonia, y quede en el turno vespertino en la escuela y eran muy pesados mis horarios, casi diario entraba a la una de la tarde y salía hasta las nueve de la noche todos los días, hubo varias ocasiones en las que esta de 8:00 a.m. hasta las 9:00 p.m., la forma de evaluarme era muy diferente a comparación a todos los niveles educativos que tuve, el examen en cada materia contaba el 60%, la mayoría de mis exámenes eran en línea y no se podía negociar con algún trabajo para que te subieran de calificación ya que todo era digital y tus promedios los hacia siempre una máquina. En lo personal creo que en esta escuela te hacías responsable de ti mismo y de lo que querías para ti o tú mismo te echabas la soga al cuello, en esta escuela no existían reglas, no había un uniforme y ni siquiera se hacían honores a la bandera, si querías podías estar todo el tiempo acostad en el pasto y no hacer nada y nadie te reclamaba, tenías derecho a 12 faltas en cada materia, era un como un “mundo ideal” para irresponsables eso se pensaba, pero al final de cada semestre los resultados no eran favorables para casi nadie, de hecho ni para mí lo fueron, pero eso me sirvió para echarle más ganas, aplicarme y como me han enseñado mis padres que no importa caerte sino levantarte. Llegó la hora de ponerme a reflexionar en lo que quería estudiar y como lo dije en un principio recordaba a mis maestras y pensaba en que quería ser como ellas porque desde niña mis maestras eran un buen modelo a seguir, solo que todos querían ser doctores, abogados, arquitectos, ingenieros, etc., sólo yo y otra compañera queremos ser maestras, todos se burlaban de nosotras y desde ahí me doy cuenta de que muchas veces se sigue haciendo menos a los profesores y toman en poco la labor que hacen, los toman por flojos y por personas que no tuvieron otra cosa que estudiar. Pero ahí vuelve a aparecer mi familia y hace lo que tiene que hacer que es apoyarme para que yo alcance mis metas, mis padres son un apoyo incondicional y prácticamente eran los únicos que me alentaban a estudiar lo que estoy estudiando. Seguí con esa postura hasta que salí de mi prepa y fui a hacer un examen a una normal que se encuentra en Pachuca pero desafortunadamente no pude sacar mi ficha y al principio me desanime pero no  me quede así y decidí seguir luchando por mis intereses y quise esperarme un año para volver a sacra mi ficha y hacer mi examen e ingresar a una escuela normal. Como ya dije soy cristiana y pues toda la vida he asistido a una iglesia en donde también se les dan clases a los niños acerca de la Biblia yo decidí integrarme con los maestros de mi iglesia y todo el año estuve conviviendo con pequeñitos de 1 a 6 años me gustó mucho el trabajo con los niños y eso fortaleció mis ideales de estudiar para dar clases en un nivel preescolar, todo esto influyo de una forma significativa para decidirme por esta carrera y pues no era un acercamiento profesional con los niños pero yo me di cuenta que no es un trabajo fácil el ser maestro y que se requieren de muchos conocimientos y habilidades para desempeñarse como docente y que hoy en día confirmo que es totalmente cierto.
Yo no sabía de esta escuela en donde estoy sino hasta que una señora que conozco me dijo que ella conocía una normal , que si quería me llevaba para que conociera la escuela y me informara de su convocatoria y decidí hacerlo, saque mi ficha, me prepare, presente mi examen y gracias a Dios obtuve muy buenos resultados y no perdí más tiempo para inscribirme y esperaba con emoción el primer día de clases 
Yo estoy de acuerdo con que la vocación uno la va construyendo de acuerdo a lo que va viviendo, a través de esas experiencias que te dejan una reflexión y que te llevan a elegir lo que quieres para ti y para los demás que te rodean y por lo que luchas hasta obtenerlo. Con esto quiero decir que ya estoy dentro de la carrera y que veo que no es nada fácil pero que si te esfuerzas no hay nada que te detenga. He aprendido que un maestro es un trabajo de 24 horas y que si elegiste esto es porque estás dispuesto a no conformarte con lo que sabes, e irte actualizando de acuerdo con las exigencias sociales que se van presentando incluyendo de manera importante lo científico y tecnológico, puesto que cada día existe un descubrimiento más, un nuevo aparato, etc., todo exige gente preparada y bien formada en todos los aspectos de su vida. 
Para mí ha sido muy importante mi familia y aunque ahora me encuentre lejos de ellos sé que es por mi bien y por la meta que quiero obtener, amo a mi familia y echarle ganas es una manera más de demostrárselo.